martes, 17 de abril de 2018

miércoles, 4 de abril de 2018

Magdadalenas de nata




INGREDIENTES:

250 Gr. de azúcar blanco
Ralladura de un limón
3 huevos M
75 gr. de aceite de oliva virgen suave
125 gr. de nata par amontar
250 Gr. de harina
12 gramos de levadura química para repostería

PREPARACIÓN:

Pon la ralladura de limón y el azúcar en un cuenco y mezcla.
Añade los huevos y bate con las varillas eléctricas durante unos 5 minutos, hasta que se forme una crema que haya blanqueado. Sin dejar de batir agrega poco a poco la nata (sin montar) y el aceite.
Tamiza junto la levadura y la harina y añádelo a la mezcla anterior sin batir mucho, solo hasta que esté integrado.
Enciende el horno a precalentar a 250º con calor arriba y abajo. Sin aire.
Rellena las cápsulas para magdalenas e introdúcelas en la nevera durante unos 30 minutos.
Pon azúcar granulado por encima justo antes de meterlas en el horno.
Baja la temperatura del horno a 220º e introduce las magdalenas, hornea durante 10 minutos a 220º, baja la temperatura a 200º y hornea de 3 a 5 minutos más, según vayan de doradas.
Cuando veas que están listas sácalas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla.

NOTAS:

El azúcar que he usado para decorar es azúcar perlado, si no lo encuentras puedes sustituirlo por azúcar común mojado con unas gotitas de agua, igual que para el roscón. 
Yo pensé que el azúcar perlado quedaría duro(es la primera vez que lo he usado), pero el resultado es crujiente y, para mi gusto, muy rico además de vistoso.

Fuente: Magdalenas (webos fritos) 















jueves, 8 de marzo de 2018

crinkle black chocolate cookies


Ingredientes:
75 gr mantequilla sin sal
110 gr de chololate negro 70% (puedes usar 50% o con leche, si no te gusta el negro)

180 gr harina normal
75 gr cacao en polvo (valor o similar, no vale colacao ni instantáneos)
3 gr café soluble
1 cta. de levadura química
1/2 cta. de sal
3 huevos M
275 gr azúcar moreno o panela
1 cta. de extracto de vainilla
azúcar glas para rebozar
Preparación:
Pon la mantequilla y el chocolate en un cazo a temperatura media-baja, remueve hasta que se derrita y se combine.
Mezcla en un cuenco la harina, el cacao en polvo, el café, la levadura y la sal. Reserva.
Pon en el cuenco de la amasadora los huevos, el azúcar moreno y la vainilla, bate a velocidad media-baja con palas planas hasta que esté bien integrado. Agrega la mezcla de chocolate y mantequilla y remueve despacio hasta que se integre.
Añade en tres veces la mezcla de ingredientes secos, removiendo a velocidad lenta cada vez.
Envuelve bien la masa en papel de film y deja reposar en la nevera unas dos horas para que coja cuerpo. 
Una vez transcurrido ese tiempo, enciende el horno a pre-calentar a 180º
Prepara una bandeja con papel de hornear.
Pon el az
úcar glas en un plato pequeño. Haz bolitas de masa con las manos y rebózalas en el plato con el azúcar. Colócalas en la bandeja preparada con el papel de hornear con suficiente separación entre ellas (crecerán bastante). Hornea unos 12 minutos (Yo las he horneado unos 14, porque me gustan mas hechas). Deja enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla.



Estas galletasrecién hechas, son blanditas por dentro y crujientes por fuera. 
Las puedes conservar en una lata, pero pierden el crujiente exterior, aunque siguen estando igual de buenísimas.

Fuente: Postreadicción (con algún cambio)


jueves, 28 de diciembre de 2017

Red Velvet Cake






Ingredientes:

(Todos deben de estar a temperatura ambiente a menos que se indique otra cosa)

Bizcocho:
115 g de mantequilla sin sal, de buena calidad
275 g de azúcar blanca
2 huevos L
1 cta. de extracto de vainilla
225 g de harina de trigo normal
40 g de harina fina de maíz (Maizena o similar)
20 g de cacao puro en polvo (mejor natural)
1 cta. de levadura química (Royal o similar)
1/2 cta. de sal 
240 ml  de buttermilk
 1 cta. (mas o menos) de Colorante rojo en pasta (yo he usado velvet red de Sugarflair)
1 cta. de vinagre blanco
1 cta. de bicarbonato sódico
Cobertura de queso Mascarpone:
225 g de queso Mascarpone muy frío
1 cta. de extracto de vainilla
115 g de azúcar glas
240 ml de nata para montar bien fría (mín. 35% MG)

Elaboración:

Bizcocho:

Enciende  el horno a 175º y coloca la rejilla a media altura.
Engrasa tres moldes redondos de 18 Ø cm (mejor con base desmontable) y cubre la base con papel de hornear. Engrasa de nuevo sobre el papel.

Tamiza juntas la harina, la levadura, el cacao y la sal tres veces. Reserva.

En el cuenco de la amasadora con el accesorio de pala (o en un bol grande con varilla eléctrica), bate la mantequilla a velocidad media durante unos 2 minutos (dependerá de la temperatura a la que esté), hasta que tenga un aspecto cremoso.
Añade el azúcar y sigue batiendo a velocidad media-alta hasta unos 3 minutos más, hasta que blanquee y aumente el volumen.
Reduce la velocidad y añade los huevos de uno en uno, sin agregar el siguiente hasta que el primero esté completamente integrado.
Añade el extracto de vainilla y bate hasta que integre bien.
Agrega poco a poco el colorante al buttermilk en un recipiente (si es transparente verás mejor) y ve mezclando bien, de esta manera puedes ir comprobando el tono de rojo que va saliendo . Ése será el color aproximado que tendrán tus bizcochos.

Con una pala de goma raspa la masa de los bordes y el fondo del cuenco e incorpora los ingredientes secos  (harina, levadura, cacao y sal), alternándolos con la mezcla de buttermilk coloreado (es importante empezar y acabar con los ingredientes secos, así que tres tandas harina y 2 de buttermilk).
En un cuenco chiquitín combina el bicarbonato con el vinagre y remueve hasta que forme espuma. En ese momento lo añades rápidamente a la masa y mezclas bien, a mano, con una pala de goma y con movimientos envolventes.
Divide la masa entre los dos moldes en partes lo más similares que te sea posible. Da unos golpecitos a los moldes contra la mesa para evitar que queden grandes burbujas de aire en su interior. 
Una vez que hayas añadido el bicarbonato sódico con el vinagre has de meter la masa a hornear lo antes posible, si dejas pasar mucho tiempo antes de introducirlo en el horno, la masa bajará y no obtendrás el bizcocho tierno y esponjoso que deberías. Sin estrés pero sin pausa.

Hornea durante unos 20 o 25 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro de los bizcochos salga sin restos de masa o migas pegadas.

Deja enfriar dentro de los moldes durante 10 minutos. Después desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Yo procuro hacerlos con tiempo, y cuando están aún tibios, los envuelvo bien en film transparente con cuidado y los dejo en la nevera hasta el día siguiente, o el otro, así son más manejables y es más fácil cortarlos para nivelarlos.

Frosting de Queso Mascarpone:


Tamiza el azúcar glass y reserva.

En la amasadora con la pala, o en un cuenco grande, bate a velocidad baja-media el queso Mascarpone solamente hasta que quede suave y sin grumos, si batieras  demasiado obtendrías una crema demasiado líquida con la que te sería difícil trabajar bien.
Añade el extracto de vainilla y mezcla, después, a velocidad baja,  ve agregando el azúcar glass a cucharadas. Cuando hayas terminado con el azúcar, sube la velocidad un poco y sigue batiendo hasta que se integre todo bien.
Cambia la pala por las varillas y ve añadiendo poco a poco la nata líquida, bate y ve subiendo la velocidad hasta que la cobertura se monte y la consistencia sea la adecuada para cubrir tu tarta, queda parecido a la nata montada. No te pases o se licuará y no servirá. 

Recorta la barriga de los bizcochos con una lira o con un cuchillo de sierra largo para igualarlos. Guarda los recortes para hacer las miguitas de la decoración.


Fuente: Adaptada de Pemberley&cupcakes

martes, 12 de diciembre de 2017

Tarta de Fondant para El Moño Rojo

Una tarta con Dummies (Bolas de Porexpan) para una buena amiga que tiene una peluquería que se llama El Moño Rojo, lugar digno de conocer, por cierto. Podéis echar un vistazo en el enlace a su Facebook









miércoles, 15 de noviembre de 2017

Galletas de calabaza


  Ingredientes: (para unas 28 unidades)

– 220 g. de harina 
– ½ cta de levadura química en polvo
– ½ cta de bicarbonato sódico
– 1 pizca de sal
– 1 cta de canela en polvo
– ¼ cta de nuez moscada molida
– 1/4 cta de jengibre en polvo 
1 punta de cuchillo de clavo molido
– 110 g. de mantequilla a punto pomada
– 50 g. de azúcar moreno o panela
– 100 g. de azúcar blanca
– 1 cta de extracto de vainilla de buena calidad
– 100 g. de puré de calabaza (puede ser casero dejando escurrir bien el líquido)
– 100 g. de chips de chocolate

  Preparación:

En un bol grande pon la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal, la canela, la nuez moscada, el jengibre y el clavo molido. Mezcla todo bien con unas varillas manuales o un tenedor y reserva.
Pesa la mantequilla, el azúcar moreno y el azúcar blanco, ponlo todo en el bol de la amasadora y mezcla unos minutos hasta que esté  cremoso. En caso de no tener amasadora se puede hacer manualmente o con unas varillas eléctricas. Raspa las paredes del bol.
Agrega la vainilla y el puré de calabaza y bate despacio hasta que se integre
Añade la harina, levadura, bicarbonato y especias y mezcla hasta que la masa quede sin restos de harina, como siempre sin pasarnos.
Incorpora los chips de chocolate y remueve la masa con una espátula a mano, hasta que veas que quedan repartidos más o menos de forma homogénea
Envuelve la masa con film transparente y deja reposar en la nevera por unas  2 horas, para que la masa tome cuerpo y se combinen bien los sabores.
Enciende el horno a 180º con calor arriba y abajo
Haz bolas con la masa, del tamaño de una nuez aproximadamente y colócalas  sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, separadas entre sí porque crecen y sin aplastar.
Hornea durante 12 - 14 minutos, a 180º.
Pon las galletas sobre una rejilla y deja que enfríen. O casi, porque aún tibias están de lujo, con los chips aún derretidos  . . . 
  Fuente: Adaptada de misthermorecetas.com



miércoles, 23 de agosto de 2017

Tarta fría de yogur y Maracuyá



















Ingredientes (PARA MOLDE DE 1 LITRO de silicona):


Para la tarta:
20 g de gelatina en polvo neutra
90 ml de agua fría
375 g de yogur natural sin azúcar (3 Yogures)
50 g de pasta de fruta de la pasión
400 ml de nata para montar ( con mínimo 35% M.G.)
120 g de azúcar

Para decorar:
Mango en láminas o lo que gustes. A mi me parece que el mango y la fruta de la pasión combinan a la perfección.

preparación:

Comienza poniendo el agua fría sobre la gelatina en polvo.

Remueve bien para que toda la gelatina quede hidratada y déjala reposar durante 10 minutos.

Mientras, pon la nata para montar en la batidora. 
Bate a velocidad alta durante 2 minutos para que monte un poquito. 
Pasado este tiempo estará a medio montar, así que es el momento de añadir el azúcar y batir durante 1 o 2 minutos más, o hasta que la nata tome algo de consistencia. Pasados los 3-4 minutos de batido, ya tendrás una nata montada, pero no muy dura, justo lo que necesitas para esta tarta.

En otro bol pon el yogur natural, añade la pasta concentrada de fruta de la pasión y mezcla. Si quieres, la puedes hacer con la propia pulpa de la fruta o con yogures que sean del sabor que quieras conseguir. Por supuesto con cualquier otro sabor de pasta de fruta.

Pasados los 10 minutos de reposo de la gelatina, ya la tendrás lista. Introdúcela al microondas unos segundos para que se vuelva líquida (unos 20 según potencia, no conviene excederse, ya sabes que a más de 40º pierde efectividad). 

Una vez líquida, vierte el yogur poco a poco sobre la gelatina y remueve para repartirla bien. 
Hecho esto, añade la nata montada. Al principio agrega un par de cucharadas de nata y remueve con las varillas, así se igualarán un poco las densidades y después será más fácil mezclar el resto de la nata con movimientos envolventes. 
Cuando toda la mezcla tenga un color homogéneo estará lista para ponerla en el molde.
Para asegurarte que luego se desmolda bien la tarta, rocía  el interior del molde  con spray antiadherente ( o un poco de mantequilla derretida). Repártelo bien con papel de cocina por todo el interior y retira el exceso.
 Hecho esto, pon el molde sobre una bandeja y vierte la mezcla de yogur en su interior.

Cuando termines, alisa la parte superior con una espátula y asegúrate de que todo el molde está bien relleno hasta el borde superior. 
Una vez listo mételo con la bandeja al congelador un mínimo de 4 horas. 
Prepara un plato suficientemente grande para presentarla. 
La tarta estará muy congelada, así que estará perfecta para desmoldar, estando dura te resultará mucho más sencillo sacarla del molde sin que se estropee.


Una vez en el plato, decórala como prefieras y métela en el frigorífico hasta que termine de descongelarse.